Guías de concreto y acero
Cómo se mide una dosificación, cómo curar el concreto para que alcance su resistencia, cuándo conviene el concreto premezclado y cómo se designan las varillas en cada país.
Cómo curar el concreto y por qué es tan importante
El concreto no se seca: se endurece por una reacción química del cemento con el agua. El curado consiste en mantener esa agua dentro del concreto durante los primeros días, y de él depende buena parte de la resistencia y la durabilidad final.
Concreto hecho en obra o premezclado: cuándo conviene cada uno
El concreto puede prepararse en la propia obra, a mano o con una mezcladora, o comprarse ya preparado a una planta, que lo entrega en un camión mezclador. Cada opción tiene su lugar según el volumen, el tipo de elemento y la logística de la obra.
Diámetros de varilla: números, pulgadas y milímetros
Según el país y el proveedor, una misma barra de acero puede llamarse «n.º 3», «3/8 de pulgada» o «10 mm» (aunque esta última no es idéntica). Esta guía ordena las designaciones más habituales y explica cómo calcular su peso.
Qué es una dosificación de concreto y cómo medirla en obra
Las proporciones como 1:2:3 son la forma más común de indicar una mezcla de concreto en obras pequeñas. Esta guía explica qué significan, cómo medirlas con baldes o carretillas y cuánto concreto sale de cada bulto de cemento.